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martes, 26 de marzo de 2013

Otra de locos

Pensaba que eran más sutiles, que apenas se les notaba. De hecho estoy segura de ello.

Sin embargo ayer entró uno montando una escandalera impresionante. Ya me avisó el antivirus, que estuviera tranquila que él me protegía y yo a lo mío, mirando objetos decorativos en una página y otra mientras él velaba por la seguridad del ordenador. Había hecho algún comentario en los blogs habituales y simplemente miraba cosas de decoración que hacía tiempo que no veía y me relajaba un poquito del rollo de las noticias.

De repente saltó como una fiera diciendo que me protegía y empezó a funcionar como un loco. No lo conocía de nada. Actuaba como si fuera mi antivirus y estuviera comprobando el estado del ordenador. Me asusté. Lo quité de en medio. Miré el estado de mi ordenador y vi que las cuentas de correo habían perdido su protección.





Volvió a saltar como un loco. Lo paré y cerré. Restauré el equipo a un estado anterior y ya aparecían las cuentas de correo protegidas. Pasé el antivirus y detectó y puso en cuarentena un hacker que según decía podía extenderse y era muy peligroso y producía daños graves…

Fui a enviar un correo y vi que aparecía una X en la casilla donde se pone la dirección. Acabé restaurando el ordenador al estado de fábrica. Y a partir de ahí metiendo todas las actualizaciones. A qué cantidad de cosas que le di aceptar y dije que había leído los términos sin leerlos… para poner otra vez el ordenador mínimamente decente.
¿Pero esta gente entra montando semejante follón?  Muy lógico no parece.

martes, 15 de enero de 2013

Alimentación expansiva y contractiva


Hace unos días que no me apetece tanto escribir en el blog.
Escribo porque me apetece y sobre lo que me apetece. Cada 2 ó 3 días me apetecía escribir algo.
He llegado a la conclusión de que un pequeño cambio en la alimentación es lo que hace que no tenga tantas ganas de comunicarme. La ansiedad o aburrimiento que me producen las noticias hacían que fuera a por un helado al rato de haber cenado. Hace días que no tomo esos helados, entre otras cosas porque son unos helados en concreto y estos días no hay en el supermercado. Hay otros, pero ya que me meto un helado en el cuerpo, al menos que sea el que a mí me gusta.
 

Desde que he dejado de tomar esos helados, veo que no tengo tantas ganas de escribir y me ha venido a la mente un trocito de charla sobre alimentación expansiva   y contractiva que escuché en un centro que han puesto al lado de casa en el que se practican actividades tales como yoga, terapia cráneo sacral biodinámica, masaje deportivo, charlas sobre nutrición integral, actividades de acompañamiento emocional asistido con perros, flores de Bach, Prana shanti, cristaloterapia  y un largo etc….

Lo que escuché en la charla sobre comida expansiva y contractiva me pareció estupendo para perder el tiempo. Entre las muchas cosas que oí fue que el pescado era un alimento que se podía tomar, pero que no fuera de criadero, que fuera un pez pescado en aguas limpias, un pez que fuera libre y feliz, porque también te comes el stress de los peces del criadero. Tienes que comer peces que viven felices porque así te comes también su felicidad. (No sé yo si habrá peces libres y realizados para todos -se me ocurrió hacer ese comentario ya que se pretendía que no fuera una charla sino que hubiera participación- y enseguida la especialista dijo un poco contrariada que no desviáramos el tema.) Por cierto que también la comida debía estar cocinada por alguien feliz, porque también te comes el stress de la cocinera/o.

Quien quiera informarse sobre este tipo de alimentación hay páginas en internet, como:

http://conciencia20.pd2.iup.es/2010/12/14/el-ying-y-el-yang-en-la-mesa-somos-lo-que-comemos/

Sí es cierto que nuestra forma de comportarnos, no sólo el estar mal o bien alimentados, ni el estar más o menos gordos, ni mejor o peor nutridos… sino el tener más ganas de comunicarnos… creo que lo que comemos influye en nuestro carácter y en nuestro humor.

Y después de escribir esta última frase acabo de darme cuenta que estoy diciendo algo que sabemos todos y que lo hemos oído muchas veces.