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domingo, 6 de enero de 2013

Día de Reyes

Último día de las navidades.
Mañana quitaré mi incomprendido árbol y como no lo voy a guardar para otro año, casi que lo dejo aquí por si alguien quiere seguir el modelo.


 
Tenía ganas de que se terminaran las Navidades. Son 14 días en los cuales hay 5 celebraciones importantes e intensas. En realidad empieza el 21 con el sorteo de la lotería. Muchos tienen que añadir la comida o cena de empresa.
Son celebraciones en las que todos seguimos el mismo ritual. Prácticamente se come lo mismo en todas las casas. También está determinado con quien hay que celebrarlas.
Por mucho que pases de la Navidad, la Navidad te invade. Nosotros ahora pasamos de puntillas por estas fiestas porque nuestra situación lo permite sin mayores presiones.
Siempre hay alguien que te comenta: si no fuera por mi hijo…, si no fuera por mis padres… Ningunas ganas de pasar por el aro, pero…. La Navidad es la Navidad y…. ya sabes lo que son  los críos, luego en el colegio… y mi madre ya me está diciendo a ver si ya he comprado….

Unos por otros, y otros porque les encanta, se sigue celebrando la Navidad, y quien no puede celebrarla porque está pasando por una mala situación económica, de salud o de carencia familiar… sufre más que nunca.

Cada vez se va desencorsetando todo más. Hace mucho tiempo que hay gente que pasa de celebraciones estruendosas cuando se casa. Hay mucha gente que aprovecha las vacaciones de Semana Santa para hacer turismo. Los niños ya no vienen de París, ahora algunos se fabrican en laboratorio… y a pesar de todo eso, la Navidad, que es una de las fiestas más contradictorias y menos coherentes entre lo que se celebra y como se celebra, ahí sigue, con todos sus  rituales, con todos sus compromisos, con toda su carga sentimental…. ¿Por qué será?



jueves, 3 de enero de 2013

Todo es relativo

Ya no nos queda sino el día de Reyes. Día importante donde los haya. Sin embargo en algunos sitios y en algunas familias la mayor parte de los regalos se reparten en Noche Buena  o el día de Navidad.
La ventaja de entregar los regalos a los niños el día de Navidad es que tienen todas las vacaciones para poder disfrutar de ellos.
Opto por Papa Noel, a pesar de ser menos "nuestro".
 
Este año mi sobrina me dijo que le pidiera una muñeca “normal”.
Compramos la muñeca, you & me, que tenía incluida una silleta plegable. Le cogimos un par de complementos que venían aparte: unos biberones y un pijamita. Pensé: las niñas, muñecas, y después, según qué cosas, no nos resultan nada familiar. Vi que había unos walky talky de Hellow Kytty  y se los cogí.
 
Bueno, ya está, me he  pasado un poco.
El caso es que a los días tuve que volver a la juguetería  y acabé comprando  alguna cosa más: un par de titadas y vi un perro muy cursi que iba dentro de un bolso, ¡cosa más pija! Me dio la risa y se lo cogí.
 
Al salir de la tienda, pensé: ¡Me he pasado! No va a poder asimilar tantos juguetes de una vez. El día de Navidad coloqué todos los objetos, que yo consideraba una exageración, encima de la cama donde ella ha dormido alguna vez.
Cuando llegaron a casa, les llevé a sus padres y a ella hasta el cuarto donde Papa Noel había dejado los juguetes. Miró los objetos, me miró sonriente  y me dijo: - ¿y qué más? ¿Y que más me ha traído?
No cogía los regalos, quería saber dónde estaban el resto. Cogí la muñeca en la mano y le dije: - yo sólo había pedido esto y te ha traído muchas más cosas.  Le miré a mi hermano y me hizo un gesto de no entender en absoluto la reacción de su hija.
Como nadie le daba razón de lo que ella quería saber, salió corriendo al cuarto de al lado, donde le había puesto los juguetes el año anterior. Comprobó que no había nada allí y volvió más conforme con la respuesta que le habíamos dado.
¿Y qué más? La realidad supera la ficción, somos impredecibles.
Por cierto, que esta noche pasada se ha quedado a dormir aquí. Y aunque la estancia me da para un libro, sólo comentar que a pesar de que ha traído parte de sus juguetes nuevos,  a lo que le apetecía jugar era a la Oca,  hacer dibujos en un cuaderno, jugar con la perra  y también hemos estado un poco en el parque, colgándose de las anillas, porque el tobogán y los columpios estaban mojados.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Ni tanto ni tan calvo

Estaba haciendo limpieza en mi armario.  Apareció mi abuela, vio de lo que me iba a deshacer y me dijo: “algún día te acordarás de lo que estás tirando”. Me dejó sobrecogida. Creo que volví a meter más de la mitad de lo que pensaba dar en el armario. De esto hace más de 20 años.

Aprovecho mucho las cosas. Tampoco me suelo encaprichar por cosas nuevas. Estiro la ropa y los objetos hasta que están deshechos.

Últimamente había tomado conciencia de que con muchas de las cosas que tiramos  a la basura se pueden crear objetos utilizando la imaginación y con paciencia. Hice alguna chapuza reciclando. Vi que no era lo mío y decidí dejarlo.

Una amiga me comentó que sus hijos habían hecho en el colegio una caja grande preciosa, con el tetrabrik de los zumos. Me explicó cómo lo hacían y empecé a guardar otra vez las cajas de leche.
Han acabado en la basura. Me agobio con esos temas. No obstante, hay que reconocer que el material era bien bueno.

Hace un par de días vi un documental  en Discovery, “Enterrado en mi basura” creo que era el título. Trata sobre gente que tiene el problema de acumular cosas. No se puede entrar en sus casas por lo llenas que están de todo tipo de objetos. No tiran nada. Una de las personas que tenía ese problema incluso sentía pena por tirar una percha de plástico rota. Preguntaba si no podría tener alguna posibilidad dicho trozo de plástico.
 

 

Otro de los "acumuladores" no tenía vacía sino una esquinita en su cama para poder dormir.
Algunos tenían incluso dificultades para entrar y salir de casa porque al abrir la puerta hacía tope en las cosas que tenía acumuladas.

¿Algún día me acordaré de los cartones de leche que he tirado? ¿Algún día nos acordaremos de todas las cosas que pasan por nuestras manos y van directamente a la basura?

Estamos en crisis, un futuro incierto, no sabemos si vamos a poder tener lo necesario en un plazo corto y sin embargo están venga pasar por nuestras manos objetos de buena calidad que van directamente a la basura.

¡La civilización! ¿Llegará alguna vez? ¿Llegaremos a ver siquiera el principio? ¿Conseguiremos entender qué quiere decir la palabra civilizado?

viernes, 21 de diciembre de 2012

Asunto zanjado

Mi sobrino ya tiene su regalo de Navidad: un vale de la tienda donde compramos su videojuego, el cual ya está devuelto.
 
No me parecía muy adecuado envolver el vale de una tienda en papel de regalo, así que, nada más cogerlo en la tienda, se lo hemos llevado a su casa.
 
No parecía muy contrariado. No hemos hablado del tema. Supongo que irá con su padre o su madre a recomprar el videojuego, ¿o no?
 
Arturito es el nombre que mejor le iba, con lo nerviosa que me estaba poniendo.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Navidad, dulce Navidad


Yo: - ¿Ya sabes qué quieres que te regalemos en Navidad?

Arturito: -Sí, ya sé, ya. Te digo…

Yo: -¡Espera que voy a por papel y boli para apuntar! …. A ver, dime.

Arturito: -Apunta: A-s-s-a-s-s-i-n-‘-s  c-r-e-e-d- 3

Yo: -¿De asesinos?

Arturito: -Sí, pero me dejan…

Yo: -Vale, vale

Después de colgar el teléfono miro a ver dónde puedo encontrar semejante joya, veo el precio y ¡vaya!, se sale del presupuesto... ¿Para qué pregunto?

Buscamos el assassins, lo  localizamos y lo compramos. ¡Qué pinta tan desagradable tiene! Leo la explicación de la portada y… ¡En fin! … Matar enemigos que van apareciendo… el juego no parece muy constructivo y agradable. Es lo que ha pedido, ¿para qué pregunto?

A la tarde, mientras nos tomamos un café le cuento a Cristina lo del jueguecito, el precio y me cuenta que ese tipo de juegos se pueden comprar de segunda mano a muy buen precio, me dice dónde. Un poco tarde ya.

Le digo el nombre del juego en cuestión y, para mi consuelo, me comenta que es para mayores de 18 años. ¿Qué?¡¡¡Tiene 13 años!!!, ¡acaba de cumplirlos!. Me explica que es una recomendación, que muchos niños juegan con esos videojuegos, aunque no está recomendado. Ella a sus hijos no les deja, aunque conoce todos los juegos que hay y donde se pueden comprar de segunda mano muy baratos y volver a venderlos cuando te cansas de ellos o cambias de consola. Me comenta que todos los niños andan locos con los videojuegos, pero que ella a los suyos los mantiene muy a raya en ese sentido. Me argumenta que si todos se tiran por un puente, ella no va a dejar que los suyos se tiren.

Con lo revuelto que está todo y con lo acostumbrados que estamos últimamente a que nada tenga sentido, a pesar de lo que me contradice el regalito, no me tiro de los pelos.

No obstante llamo a su casa y me coge él:

Yo: -¿Qué tal cariño?

Arturito: -Bueno, ya voy ¿Y vosotros?

Yo: -Bueno, ya vamos, ¿está tu padre por ahí?

Arturito: -¿Mi padre? Sí, ya se pone. Adrrrrios

Yo: -Adrios con drrrr

El papá de Arturito: -Hola, ¿Qué tal?

Yo: -¿Sabes el regalo que nos ha pedido tu hijo? Assassins…

El papá de Arturito: -¿Le has pedido a tu tía un juego de asesinos?

Al fondo , Arturito:  - la mamá me deja…

Yo: - A mí no me hizo gracia el nombre y me ha horrorizado la explicación sobre el juego que viene en la portada, encima me ha dicho Cristina que es para mayores de 18 años y ya está comprado. Pone 18 en rojo en la caratula, pero no sabía qué quería decir ese 18 en rojo.

El papá de Arturito: -No me gustan nada ese tipo de juegos, pero es a  lo que juegan todos. De todas formas, él sabrá lo que ha pedido, porque si vemos que no nos gusta, no se lo dejaremos usar y ya está.

Navidad,  dulce Navidad

El papá de Arturito: - ¿Vais a venir al final en nochebuena ?

Yo: -No, ya te dijimos que no, que preferimos estar tranquilos en casa, hace mucho frío para salir a esas horas.

El papá de Arturito: -¡Cómo queráis! Vosotros veréis.

Yo: -Nos quedaremos tranquilamente aquí, nos da pereza …. Bueno,  ya hablaremos…

El papá de Arturito: -Vale, pues nada….

A la noche

Yo: - Estamos a tiempo de devolver el regalito.

My friend: - No, déjalo.

Yo: - ¡Vamos mañana y lo devolvemos!

My friend: - ¡Qué no!

¡Cosa más desagradable!

jueves, 15 de noviembre de 2012

Soy infiel


La infidelidad tiene sus ventajas y sus desventajas.

Rompes con la monotonía.  Es más entretenido. Paseas por otros lugares.

Incluso el peor tiene algo que no encuentras en los otros.

Los inconvenientes son que pierdes los papeles.

Todos practican de alguna manera la política de “vuélvete loca, que no tienes nada mejor que hacer”.

Los conozco bastante bien y sé qué es lo que quiero comprar en cada uno de ellos. Acostumbro a hacer una lista de lo que voy a comprar antes de salir de casa.

Me da rabia cuando, al pasar por caja, te empiezan a dar tickets de descuento para cosas que no compras nunca.

Me fastidia cuando te llega por correo propaganda diciéndote que te regalan un juego de café si gastas X euros antes de tal día. (¿Necesitas ese juego de café? ¿Tienes donde guardarlo? ¿Vas a utilizarlo alguna vez?)

Me agobio cuando te dan un sello por cada X euros gastados, y una vez acumulados un número determinado, te hacen descuento en algo que no tenías ninguna intención de comprar.

Me aturdo cuando te hacen un descuento para la siguiente compra, si vas a comprar un día determinado de la semana.

Sí, soy infiel, compro en varios sitios. No soy fiel a ningún supermercado en concreto. Unas cosas las compro aquí y otras allá. Pero pierdo los papeles, hay demasiados papeles.

Creo que lo mejor para ahorrar es no hacer caso de las promociones, ni de los regalos, hacer una lista de la compra con lo que necesitas y pasar de lo que está de oferta si no tenías previsto comprarlo.